Descúbrelo todo sobre el Palacio Presidencial de Cerro Castillo

El hermoso Palacio Presidencial de Cerro Castillo es una majestuosa edificación, que es una verdadera obra arquitectónica trabajada con el fin de dar gusto y satisfacción a quien la posea, en este caso a los gobernantes que por su investidura tienen todo el derecho de habitarla y ser consentidos por su gran hermosura en cada detalle de su imperioso diseño, es tan impresionante como el Palacio de la Moneda.

Palacio Presidencial de Cerro Castillo 1

Palacio Presidencial de Cerro Castillo

El bellísimo Palacio Presidencial de Cerro Castillo es un recinto  que se encuentra situado en la ciudad de Viña del Mar, justamente en el Gran Valparaíso en la hermosa demarcación  Chilena con la mejor y más agradable vista, que está a su vez  conformado como un verdadero lugar de descanso para el líder gubernamental de la República de Chile y un asiento electivo muy alterno  con el Palacio de La Moneda.

Algo sobre Viña del Mar

Hoy es bien conocida por el fantástico  destino que se la ha dado como excéntrico lugar para  vacaciones de dimensión global, esta ciudad frente a la playa estaba situada en lo que antes eran dos haciendas provinciales muy coloniales por cierto.  Fue precisamente un tiempo después que comenzó a plantearse como una ciudad cosa que sucedió hacia fines del siglo XIX, convirtiéndose con ello en un balneario para la alta sociedad quienes eran los privilegiados que podían tener el disfrute de todo el espacio.

Hermosa vista desde Cerro Barón

El contexto histórico de Viña del Mar comienza con la entrada de los tan recordados conquistadores y la gran división del Valle del Peuco en dos colosales haciendas: Una la  que fue asignada “Siete Hermanas”, llamada así por las siete pendientes que se encuentran entre el Cerro Castillo,  el Cerro Barón y “La Viña” del Mar “, el nombre de los viñedos plantados en la tierra que actualmente posee el Palacio de la Rioja.

Alrededor del año de 1870 se consideró que la principal beneficiaria de estos inmensos lotes de terrenos que dieron origen a Viña del Mar fue la Señora Mercedes Álvarez quien fuera la esposa de don José Francisco Vergara, un excelente ingeniero que estaba allí por razones de de trabajo y que debía cumplir con la edificación del ferrocarril.

Fue la persona que expuso una amplia planificación sobre la gran construcción que allí se instauraría el 29 de diciembre del año de 1874, a través de la cual se estableció formalmente la ciudad de Viña del Mar, y después de cinco años, la imperiosa vecindad que allí se desarrolló. Vea Palacio de Corondelet

En poco tiempo, desembarcaron  muchísimas personas que disponían veranear y que construyeron allí sus mansiones, en los bulevares Álvarez, del Comercio  lo que es hoy día la calle Valparaíso, Cerro Castillo y Avenida Marina como travesías bastante céntricas e importantes.

El flamante Cerro Castillo y Avenida La Marina, Viña del Mar, Chile.

Se cuenta que entre los principales  dueños de este balneario que allí se instaló, figuraron personajes que tenían una peculiar relación con las familias chilenas como Don Isidoro Errázuriz, la Señora Encarnación Fernández de Balmaceda, Francisco de Paula Taforó, Ignacio Prado, Benjamín Vicuña Mackenna, la familia Subercaseaux, junto a una gran cercanía de los forasteros que alli llegaban también y se alojaron haciendo sus construcciones propias.

En este período muy similar se levantaba además la monumental edificación del Gran Hotel, el Club Viña y en los últimos años del siglo XIX, se fabricaron las duchas de agua caliente Miramar. En cualquier caso, el más conocido de todos los desarrollos de Viñamarina, hasta la actualidad, es el castillo de estilo veneciano de Quinta Vergara, trabajado por la Señora Blanca Vergara de Errázuriz, cuya  propiedad era de la familia que creó el spa.

Quinta Vergara

Fue a partir de allí prácticamente hacia fines del siglo XIX, a fines de la primavera, que el público general de Santiago se dirigió hacia Viña del Mar y prosiguió con una minuciosa calidad las ceremonias de mediados de año. El programa de todos los días comenzó en la línea de la costa, predominantemente en Recreo, la línea de la costa en boga, o en Miramar.

Es menester recordar que los trajes de baño que usaban  los hombres eran una especie de mamelucos bien sombreados y coloridos, mientras los que usaban  las mujeres eran siempre azules, rojas o blancas, con  un abrigo hasta la rodilla y pantalones sueltos atados en la parte inferior de las pantorrillas.

Siempre alrededor de la tarde, se dirigían hacia el recinto del  Casino que era el lugar donde se degustaba el esperado aperitivo al igual que se hacían los preparativos para las danzas matutinas muy típico y peculiar en la región. Luego que se almorzaba, los vacacionistas se alistaban en tren hacia el puerto, donde realizaba sus paseos, compraban lo que les atraía  y saboreaban entre otras cosas el té en los salones.

Hacia las horas de la tarde, hacían sus paseos por el Miramar que eran auténticas marchas extravagantes, todo lleno de muchos lujos y encanto; Durante la noche, la ineludible reunión en el Gran Hotel o el Club Viña. Algunos días que eran realmente únicos, la participación que se hacía obligatoria era a las carreras ecuestres en el Sporting Club.

La ciudad de Viña del Mar, presenta sus estructuras y su forma de vida de manera muy  específica, fueron el punto más céntrico  de lo que podría conocerse como la imperiosa temporada de Chile, que terminaría con el surgimiento de nuevos personajes sociales en pleno renglón de las diversas cuestiones legislativas chilenas y por fin con la extraordinaria urgencia de la gran crisis  del año 1929.

La estructura adquiere un significado único y muy especial , ya que es donde el presidente debidamente electo para ese período  se queda a dormir el día  10 de marzo allí en el Palacio, donde se prepara y espera su proclamación  como presidente juramentado y declarado de la República al día siguiente en la estructura del Congreso Nacional, situado en Valparaíso.

En consecuencia y desde el intercambio de la sede del Poder Legislativo a la Ciudad Portuaria, se convierte en el propósito de reunión del presidente con los parlamentarios. Hasta el año de  1929, se destaca que el hogar en el cual los  gobernantes  usaban como recinto presidencial de verano era la entonces gran Intendencia Regional, que consistía en la estructura actual de la distinguida Fuerzas Armadas de Chile que se encuentra situada en el  recinto  Sotomayor de la Capital Regional.

En  el año de 1929, es una época en la que  doña Graciela Letelier Velasco recomendó a su  mejor compañía, su esposo el presidente Carlos Ibáñez del Campo, que exigiera a la tesorería  los lotes de tierra que eran propiedad del gran Fuerte Callao, la misma  estaba situada en el borde del Cerro Castillo desde la guerra española alrededor del año de  1866.

Carlos Ibáñez del Campo

Para que se erigiera lo que hoy se conoce como el gran Palacio Presidencial de Cerro Castillo el cual fue edificado para que los mandatarios y personas afines lo usaran para pasar allí sus escapadas de descanso como Jefes de Estado, fue una idea que generalmente fue bien recibida por el Almirante Frodden desde el momento en que se le presentó y de hecho lo aprobó como un proyecto de gran importancia que traería muy buenos resultados, fue de vital importancia su aprobación.

Porque él era la persona en quien estaba residiendo el control durante esa  temporada de esos proyectos, no se tardó en lo absoluto de darle inicio, por lo cual comenzó su gran su desarrollo ese año en curso con todo el personal capacitado y preparado para ello, logrando así terminarlo en tiempo récord justo en el mes de  enero del año de  1930, fue un trabajo realmente impresionante, no se escatimó en gastos ni costos, se cubrió absolutamente todo.

Las siete hermanas

El  reconocido y distinguido Cerro Castillo fue referido como un sitio de mucha importancia durante el Estado como el nivel de la “Hermana Principal” siendo este  una de las siete vertientes de la hacienda de Viña del Mar. Por estas pendientes, de conformidad con lo que arguye el escritor Renato Basulto en su texto “De una Viña, Viña del Mar surgió la mas bella estructura.

Es bastante considerable que  pasaría la calle principal que unía Viña del Mar con Valparaíso, llamada el ascenso de Agua Santa. Las siete laderas caracterizan a la región que tiene su lugar  como pieza de posesión del magnate empresarial portugués Francisco Xavier Alvares,  terrenos que alcanzaban hasta  el océano permitiendo más tarde el camino al ferrocarril.

Francisco Xavier Alvares

Fundación del Proyecto Palaciego

Para lograr este proyecto se escogió el lugar indicado más propicio en Cerro Castillo, que se encontraba en el antiguo Fuerte Callao, que fue entregado al Tesoro por la Armada Nacional. La entidad a cargo de la ejecución de las obras fue la Dirección General de Obras Públicas, lo que hoy en la actualidad es el Ministerio de Obras Públicas, en equipo con la Junta Pro-Spa de Viña del Mar.

Ese magno proyecto fue creado por los expertos en obras estructurales Luis Browne Fernández y Manuel Valenzuela González los cuales tuvieron gran consideración sobre la Casa Presidencial, la entrada y el centro de recreación, donde se encontraría la piscina. Desde el primer desarrollo del Fuerte, se continuaron las armas que hoy adornan los invernaderos y el nombre de la carretera, evacuando los gigantescos divisores de ladrillos que alcanzaron los 2 metros de espesor, dos  arsenales y una torrecilla.

Con todo incluido se llevó en gastos una  cantidad bien cercana a los 3 millones de pesos en valores para ese momento, la estructura fue entregada al Gobierno de Chile en enero del año de  1930, y fue descrita por la prensa de la época como “un destacado entre los más lujosos y mejor compositivos de Sudamérica”. Su desarrollo fue pensado como un ejemplo de mucha innovación con el gran avance de la nación, usando para ello la mejor  madera y los más ricos materiales nacionales que se incorporaron en él trabajo de la construcción del Palacio.

Recorriendo un poco Cerro Castillo

El más bonito y espectacular espacio para deleitarse y disfrutar una grata y gran vista, la consigue al recorrer Cerro Castillo, este hermoso lugar es una pendiente que abarca las estructuras más actuales y los viejos palacios desde el punto de partida más antiguo del único siglo restante, entre los que se encuentra el Palacio Presidencial de Chile.

En el caso de que decida caminar a lo largo de la avenida Valparaíso, a la vista se puede ver el Cerro Castillo, al que se puede llegar continuando el curso hasta el final de esta carretera. Y siguiendo por la carretera El Cerro avance hasta que logre el viaje que le llevará hasta la ladera Cerro Castillo, la cual fue  llamada como la  pendiente  “Hermana Principal”.

Y que fue bien importante durante el maravilloso período de tiempo que se vivía colonialmente, justo cuando se instauró allí el Fortín Callao, el cual consistía en una fortificación que fue edificada como una mansión extraordinaria. Y que bajo ese bonito marco adquirió el nombre de Cerro Castillo.

Alrededor de ese momento, esa gran fortaleza tenía una superficie más prominente que 25 mil metros cuadrados  cuyo dueño  hasta el 3 de mayo del año de 1887, era el Señor José Francisco Vergara, es de entenderse además que luego de esa fecha este bien paso a manos del Tesoro, quien lo compró.

El flamante Cerro Castillo es una zona residencial bastante pequeña de carácter privado, con maravillosas y enormes mansiones. Puedes llegar a la carretera Vista Hermosa, aquí hay una perspectiva que lleva un nombre similar al de la carretera, desde donde puedes ver una gran parte de la ciudad, la cual puedes disfrutar y apreciar.

Además de tener dos estructuras bien antiguas que se pueden ver desde la base, en la que uno de ellos es el  bonito Castillo Brunet, una obra que combina metodologías de diseño medieval con un estilo que revisa el marco de tiempo gótico sentimental en Francia. Es a bien recordar que desde el año de 1974 era el recinto donde residían  los Carabineros de Chile.

 Lo que lo llevó a llamarse Palacio de Carabineros  que con toda su planificación se destinó para que fuese la residencia real formal de la entidad y la residencia oficializada  como vivienda para las autoridades ilustres que llegaran en calidad de invitados de gran renombre. Sus visitas solo se aprueban después del contacto con la organización administrativa. Vea Consejo Nacional Electoral en Venezuela

Es hermoso hacer ese recorrido y ubicarse justo en el Palacio Presidencial de Cerro Castillo, el cual fue instaurado en el año de 1930 con el fin de que sirviera de lugar de descanso para los líderes de la República. Es un trabajo eminente y brillante con una vista estupenda hacia el Pacífico Sur. Abre sus caminos para ser visitado el último domingo de mayo, Día Nacional del Patrimonio, es fantástica la vista que ofrece desde todos sus ángulos, es perfecto.

Construcción

Se destaca que este grandísimo proyecto fue afirmado y trabajado durante la legislatura gubernamental  del presidente Carlos Ibáñez del Campo en  su periodo de gobierno que partió desde el año de 1929 a  1930, que fue justo durante la  fuerte crisis financiera de la Gran Depresión que vivió el País, todo a pesar de los fuertes momentos jamas dejó de ser un lugar maravilloso y perfecto para admirar, apreciar y valorar.

Bajo el encabezamiento de los ingenieros Luis Browne y Manuel Valenzuela, es un recinto majestuoso que está situado entre los centros más notorios  que dirigen el curso que conecta el puerto de Valparaíso con la ciudad privada de Viña del Mar. Que a su vez  se sitúa en el pináculo muy semejante a él con su fino desarrollo de estilo neo-medieval que le otorga una encantadora actitud de importancia.  A su alrededor hay un enorme parque desde el que no se tiene en cuenta la recta del puerto.

Su fundamento se basaba en la tierra que involucraba una antigua fortaleza en la piedra del Cerro Castillo. Su acceso  es por la gran travesía principal que es la calle Callao desde Cerro Castillo. El desarrollo del Palacio fue  sometido a las múltiples opiniones mal intencionado de las personas que eran precisamente del sector opositor que imperaba en esa temporada.

 Mayormente se consideraba en extremo extravagante y costoso por sus lujos, que iban de acuerdo con los diseños, la decoración, los enseres de amueblamiento y todo tipo de arquitectura que allí se desarrolló con la finalidad de darle ese toque maravilloso digno de ser ocupado por personas de alcurnia que valorarían su comodidad y su estructura. Esa fue la razón por la que presidentes como Jorge Alessandri o Salvador Allende; No vivían mucho en la fortaleza residencia real de Castillo.

Salvador Allende

Arquitectura y mobiliario

Su excelente trabajo fue realizado con un pulcro estilo neocolonial comprobado, la estructura se conforma de tres plantas y un subterráneo, con un número crítico de entorno para reuniones de trabajo, eventos sociales o reuniones familiares. Sus enseres vienen desde siete décadas de antigüedad, se han realizado diversas modificaciones al igual que ha experimentado algunos cambios, tal como lo indican los deseos y gustos de los presidentes que han poseído el sitio.

En la planta baja se encuentran los  grandes salones que pueden verse tan impresionantes por su estilo, su decoración así como también  un área de descanso y tres patios aventurados en la pendiente o colina, allí esta la cocina y las administraciones de servicio así como en el ala izquierda, antes del área de los empleados y se encuentra muy cerca del gabinete del presidente que, entre otros artefactos muy propios del castillo.

Cuenta con una excelente área de trabajo hecha de madera local con un cuero de vaca oscuro, en juego con el gran escaño presidencial. Además, el buró tiene una biblioteca, mesas de refuerzo de varios modelos, un taburete con cristal extendido y base de piedra de ónix y, de manera similar a la zona del salón, los separadores están asegurados con una fina madera local con bordes reticulados.

En la segunda extensión están las salas del jefe de estado y sus visitas, incluidas ocho salas. El salón fundamental tiene un sofá estilo y diseño inglés y una mesa de mayordomo. En el primer y segundo piso hay sillones muy hermosos con un excéntrico estilo Luis XIV, una mesa de origen pembroke, es decir británico, refuerzos ingleses como mesitas también inglesas, asientos Reina Ana, así como sillones de estilo Trigalle y mecedoras.

En el último piso hay una distribución bastante compleja que describe la tenencia de dos torres donde se aloja la imperiosa biblioteca, una sala de radio, una oficina y un observatorio para complementar todo el equipo de lo que sería un buen ambiente presidencial para el deguste del mandatario. Cabe destacar que en la actualidad se cuenta con un elevador interno que enchufa las instalaciones entre el metro y las dimensiones superiores.

Diseño

Desde el primer desarrollo de edificación de la fortaleza se conservaron esos espectaculares cañones que sirvieron para decorar los jardines y que además es modificaron los enormes murallones de pedruscos, los dos depósitos al igual que las increíbles divisiones de mano de obras  y una bóveda  que fue donde permanecían los guerreros.

Este es el punto de partida de esta residencia real de estilo neo-provincial que trabajada  por los  arquitectos especialista en el arte de dibujar y plasmar tan majestuoso trabajo Luis Browne y Manuel Valenzuela  así como la estructuración por el ingeniero Carlos Barroilhet, con distribución y asentamientos de concreto fortificado y asegurados con azulejos.

Ingeniero Carlos Barroilhet.

Al igual que las más ricas sutilezas de las diferentes épocas de la magnifica y atesorada arquitectura española y mexicana que permitió que se fusionara los porches  con las instalaciones  exteriores e interiores, por ejemplo, la mejor combinación realizada en finísima madera, hierro moldeado,  delicadas curvas, chimeneas excepcionales y la utilización de hermosas molduras en cemento y mortero que le daban la mas perfecta vista.

El compromiso de estos planificadores fue tan prometedor y profundo que  incluso se elevó a la heráldica al poner en su frente los escudos de Chile, Valparaíso y Viña del Mar, todo ello  debido a que el último no existía alrededor de ese momento, pero que fue recibido como una autoridad hasta el momento en que  los más ricos espacios del  tiempo presente así lo asumieron como suyo y propio.

Con una cuantía de gastos que llevó alrededor de tres millones de pesos en ese momento, este castillo fue trabajado con 2,260 metros cuadrados de superficie, tres pisos bien distribuidos y un subterráneo con algunos espacios para reuniones de trabajo así como convenciones ministeriales  y estratégicas que requieran todo el apoyo presidencial.

En la planta baja se encuentran los bellísimos  salones que son recintos especiales cargados de mucho glamour y  esplendor contando con el mejor diseño, la mas grata decoración con un salón comedor muy acorde con la familia presidencial, tres hermosísimos terrados muy aventurados en la pendiente además de una bonita y espaciosa  cocina con todos sus  enseres de los mas ricos  estilos, portes y tipos  con todo su servicios incluídos.

Por lo que cabe además decir que en el ala izquierda se encuentra la oficina del Presidente, que, entre otros artefactos, cuenta con un área de trabajo excelente hecha de madera local con una cobertura de piel de becerro oscura que coincide con el asiento presidencial, además cuenta con una hermosa sala repleta de libros con sus respectivas mesas de varios modelos con delicado taburete con vidrios estampados.

Que a su vez contemplaba una delicada base de piedra esparcida y ónix y, al igual que la zona del salón, los separadores están asegurados con madera fina. En la segunda planta se puede apreciar un maravilloso recinto donde  están las salas del Jefe de Estado y sus visitas, que incluyen ocho salas en total, la pieza fundamental tiene un sofá inglés y una mesa de mayordomo que conforman el gran buró presidencial.

El último piso, dispone de dos hermosas torres decoradas con un inmenso desván, una apoteósica estantería donde conseguirá muchísimos libros de diversos autores, una sala de radio, una dependencia y un mirador desde donde se puede apreciar la belleza de los alrededores. En la época actual se encuentra un elevador interior que conecta las instalaciones  entre el tranvía y las dimensiones superiores.

Tertulias en el Palacio Presidencial Cerro Castillo

Es a bien recordar que en la residencia real el día 10 de febrero del año de 1930 se realizó acá en este recinto la primera reunión de carácter oficial fue un evento  muy motivador debido a la visita del presidente Carlos Ibáñez del Campo. Posteriormente, el presidente y su mejor compañía, su esposa ofrecieron una reunión para rendir homenaje a los expertos y la alta sociedad de Valparaíso y Viña del Mar,  fue una  majestuosa reunión bastante extraordinaria para la época.

Cuando terminó su primer mandato presidencial Carlos Ibáñez del Campo regresó al Palacio 12 años después del hecho de ser mandatario pero regresa como visitante del presidente Juan Antonio Ríos que mandaba en  ese momento y no solo esa sino que hubo una tercera vez, que retornó  y lo hiso como jefe de estado el 6 de noviembre del año de 1952, luego de tres días después de asumir el gobierno del país.

Junto a la estructura del Palacio de verano de los presidentes, debe notarse que Carlos Ibáñez firmó la Ley  signada con el número 4.283 del año de 1928 a través de la cual se entregaron activos financieros excepcionales a la ciudad jardín para convertirlos en un spa. Igualmente, aprobó la tarea del Casino Municipal y gestionó la entrada del Teatro Municipal de Viña del Mar como un ente excepcional.

En la época actual, este  fantástico Palacio está regulado por la Presidencia de la República. Después de algún tiempo, ha sido objeto de diferentes mediaciones, como lo indican los requisitos previos de los diferentes precursores y las peticiones de Chile en la actualidad. Es bien importante que como forma de protocolo se puede notar la bandera presidencial flameando en la entrada  como señal de que el presidente se encuentra en el lugar.

Monumento Histórico

Este hermoso Palacio presidencial es una gran obra que muestra en gran manera el rico trabajo realizado por especialistas y expertos en toda obra de construcción, pedrería, herrería entre otras obras, es tan perfecto que fue considerado no solo por su construcción sino por su delicado diseño y recorrido histórico, tanto así que en  el mes de mayo del año 2000 fue proclamado  como un edificio de interés  histórico de carácter  arquitectónico y que  después de cinco años de su proclama justamente el 26 de mayo del año  2005,  fue constituido como un Monumento Nacional en la clase de Monumento Histórico.

El uso que le dieron los Presidentes en los últimos años

Su uso más extraordinario comenzó con el anterior presidente Gabriel González Videla. Él voló en avión con su familia allí y llegaron a Belloto y se dirigieron al Palacio en vehículo haciendo el recorrido para poder apreciar toda la belleza que en el camino se podía visualizar y apreciar. Se dice que fabricó una ruta de manera muy cautelosa que usaba para  salir al atardecer sin que su pareja la rica Rosa Markmann le descubriera, el tenia su apreciación y estimación propia del lugar.

Los González disfrutaban por completo todos los eventos  al igual que  organizaban  largas y refinadas reuniones a las que asistía  la alta sociedad de la nación durante todo el año. Mientras don Gabriel se deleitaba y tocaba el piano para satisfacer a los invitados con sus bonitas canciones que tocaba y que no solo  degustaba  su música sino también el disfrute de  un  rico bourbon inagotable.

Gabriel González Videla.

El presidente anterior, Salvador Allende, utilizó el Palacio como la residencia para  atender a  los grandes  empoderados especialistas remotos  al igual que algunos fines de semana, conocidos como ocasiones de verano para la crianza de niños que no tenían activos  y que estaban limitados por lo que en el Palacio Presidencial eran asumidos como visitas prioritarias  y que podían con toda confianza disfrutar la gran piscina, y los animales, contando con una tortuga de la Isla  Galápagos que fue  dada por el gobierno de Ecuador.

En lo que respecta al general Augusto Pinochet este habitó en el Palacio Presidencial, aunque siempre favoreció más el estar en  su parcela privada en la Hacienda Bucalemu o el Ex-Club Militar de El Melocotón ubicado en San José de Maipo. En igualdad de condiciones, el palacio fue utilizado normalmente por los hijitos  y nietos de Pinochet. En este lugar su hijo Marco Antonio se casó con su mejor  compañía a la que  convirtió en su esposa doña Soledad Olave.

Augusto Pinochet

Conocido es el relato del anterior presidente Patricio Aylwin, quien, como líder del sistema de retorno de voto completo o lo que es mejor decir marco democrático, recibió la visita del entonces presidente del Ejército, Augusto Pinochet, en la mañana del 11 de marzo del año de 1990, fue una visita que aprovechó al máximo.

Solo unas horas después de que este hubiere  dejado el poder, por lo que además en este lugar, el presidente Aylwin examinó aprovechando el fin de semana en el año de 1991 la base del supuesto Informe Rettig sobre la violación de los derechos humanos en la rutina militar antes de mostrarlo a la nación, excelente como lugar de trabajo porque podía hacerlo sin mucho contratiempos.

El presidente anterior, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, fue quizás un notable e ilustre hombre muy destacado entre los invitados más sucesivos al Palacio de los líderes que trajeron la llegada de la democracia al gobierno popular, y no solo lo incluyó como un lugar para reuniones de autoridad, sino también para descansar y trabajar durante los fines de semana, lo consideraba un buen lugar no solo para habitarlo como residencia sino que también lo usaba como lugar de trabajo y de descanso.

Eduardo Frei Ruiz-Tagle

Su más significativa esposa doña Marta Larraechea, rediseñó incluso algunas instalaciones del Palacio, y luego ambos anunciaron que lo más  bello de los años en la Presidencia fue la utilización de este lugar. Conocida es el área de trabajo del Palacio Presidencial de Cerro Castillo, donde el presidente Frei tomó información del caso de Zamorano Jones y la posible absolución presidencial de la pena capital dictada al asesino del jovencito  Víctor Zamorano Jones, por la interminable detención a presidio perpetuo.

En lo que le concierne, el presidente anterior Ricardo Lagos le dio gran uso al Palacio, y precisamente  en la mañana del día 11 de marzo del año 2000 evento en el que este  se tomaba muchas  fotografías  con su familia en los momentos previos a la promesa y juramento que haría como líder de la República ante el Congreso completo, es decir, antes de juramentarse.

Después de lo cual fue a la ciudad de concepción y posteriormente al Palacio de la Moneda en Santiago. En tanto que en medio de su gobierno, el presidente solo hacia uso de este hermoso recinto los fines de semana y en algunas ocasiones de Año Nuevo. El presidente Lagos fue un fanático de la cancha de tenis por lo que también lo usaba para prácticas  tenistas, en fin cada mandatario le daba un uso totalmente distinto a este maravilloso recinto.

Considerándolo como el lugar para planificar físicamente el programa de tenis que creó junto con los jefes de tenis olímpicos Fernando González y Nicolás Massú, al igual que el ilustrador de televisión, Mario Kreutzberger. El presidente también mantuvo su parcela privada en el pueblo de Caleu, colectivo de Til-Til al norte de Santiago, el conservaba su propio espacio privado, lo usaba mas no lo habitaba como era la costumbre.

Puede además considerarse que la presidenta Michelle Bachelet, en su primer mandato, no fue una gobernante  perseverante en su rutina de costumbre de habitar el Palacio, a pesar de que solía poseerlo solo unos pocos fines de semana y para recibir el Año Nuevo.  En este lugar, completo uno de sus primeros encuentros como líder de la República, junto con ministros y subsecretarios, a pesar de utilizarlo en algunos eventos para comidas con autoridades empoderadas muy designadas y congresistas de la Concertación.

Michelle Bachelet

A partir de aquí, se fue la mañana del sábado 11 de marzo del año  2006 para jurar como líder de la República, para luego regresar al Palacio y celebrar un almuerzo con los jefes de Estado y de Gobierno que fueron a la ceremonia acostumbrada  en la presidencia. Michelle Bachelet en ocasiones utilizó el Palacio ya que sus excursiones de medio año se realizaron en una casa reclamada por ella en el lago Caburgua o en otra propiedad que tiene en la ciudad de Tunquén.

El anterior líder de la República, Sebastián Piñera, usó este recinto en su primer gobierno muy similarmente a sus antecedentes homológos, le dio el uso acostumbrado conforme a las pautas del Palacio de pasar la noche anterior a su proclamación como gobernante del País,  evento que se llevó a cabo el día jueves 11 de marzo del año de  2010 y después de la función, pues venia el celebrar un almuerzo con  los Jefes de Estado  así como con  los Gobierno visitantes.

Sebastián Piñera

Que se ajustó de manera incompleta en su convención debido a un viaje de crisis que el recientemente aceptado presidente necesitaba completar después del sólido temblor que sacudió la zona sur- central de Chile en los largos tramos del 27 de febrero y las sólidas repercusiones tardías alcanzadas  en los tiempos del intercambio de dirección.

Es por ello que el día  domingo 4 de abril de ese mismo año cuando el gobernante Sebastián Piñera hacia su recorrido e  iba a la Pascua de Resurrección debido a su fe religiosa, se puede notar que el presidente continuó la antigua tradición  de pasear por las avenidas del Cerro Castillo, las visitó y pudo notar que estas  habían  quedado abandonadas  desde la legislatura de Salvador Allende y que por ende necesitaban un poco de arreglo, con la intención de conservar todo su estado tal como se había trabajado.

(Visited 132 times, 1 visits today)
Categorías Chile

Deja un comentario